En los espacios de transporte público, con alta afluencia de personas y frecuentes condiciones de suelos húmedos y congestionados, el riesgo de resbalones es elevado. El suelo de PVC cuenta con un diseño antideslizante profesional y una textura superficial tratada de forma especial. Incluso en condiciones húmedas como agua, lluvia o nieve, ofrece un agarre firme. Las pruebas demuestran que su coeficiente de fricción supera ampliamente los estándares de seguridad del sector, reduciendo eficazmente la probabilidad de caídas y garantizando un desplazamiento seguro.
Los vagones de metro, andenes de autobuses y salas de espera de aeropuertos soportan diariamente un gran volumen de tránsito y el arrastre de equipaje. La capa de desgaste del suelo de PVC está reforzada mediante procesos especiales, alcanzando cientos de miles de ciclos de resistencia al desgaste. Puede resistir eficazmente la fricción intensa sin presentar arañazos ni daños, incluso tras un uso prolongado, lo que prolonga su vida útil y reduce los costes de mantenimiento y sustitución.
En espacios de transporte público con alta concentración de personas, la seguridad contra incendios es fundamental. El suelo de PVC presenta excelentes propiedades ignífugas y cumple con las normativas nacionales de protección contra incendios. No se quema fácilmente al contacto con llamas abiertas y retrasa eficazmente la propagación del fuego, proporcionando tiempo valioso para la evacuación de emergencia.
En entornos de transporte público con gran movilidad de personas, el riesgo de transmisión bacteriana es elevado. Se incorporan materiales antibacterianos en la superficie del suelo de PVC, que inhiben eficazmente el crecimiento de bacterias dañinas como E. coli y Staphylococcus aureus. Su superficie lisa y densa dificulta la adherencia de la suciedad, y la limpieza solo requiere una simple limpieza o enjuague.
Las vibraciones del metro y el ruido de los carros de equipaje pueden afectar la experiencia del pasajero. El suelo de PVC ofrece un buen rendimiento en absorción de impactos y reducción de ruido, disminuyendo eficazmente las vibraciones y el ruido en vagones y salas de espera, creando un entorno tranquilo y confortable.
Algunas áreas de las instalaciones de transporte público están expuestas al exterior o a grandes diferencias de temperatura durante largos periodos. El suelo de PVC presenta una excelente resistencia a la intemperie, soportando la radiación ultravioleta, temperaturas extremas y humedad, sin deformarse, decolorarse ni volverse frágil.